3.2.2 SELECCIÓN DE PLANTAS MADRE
Con la selección de plantas madre se pretende elegir a los individuos
con características más deseables para que funjan como progenitores.
Una buena selección
de plantas madre orientadas a la producción, son aquellas plantas que han sido
criadas y seleccionadas con la finalidad de poder obtener de ellas esquejes o
clones idénticos que sean 100% viables para su producción; es decir, que las plantas
o los tallos, que son capaces de formar nuevas raíces dan lugar a nuevos
ejemplares (esquejes o clones) idénticos genéticamente a la planta original.
Por ello, sólo
se seleccionan como plantas madre algunos ejemplares con rasgos genéticos muy
concretos y apreciados, como son un crecimiento rápido, una buena producción.
De esta forma se pueden cultivar plantas favoritas y preservar sus genéticas
por tiempo casi indefinido sin que estas pierdan cualidades o se degeneren. De esta
manera se permite cultivar una misma genética por un tiempo casi indefinido, ya
que el esqueje es una réplica genética exacta de la planta madre. Ahora bien seleccionar
y cultivar plantas madre fuertes y saludables es la clave para mantener una
provisión constante de clones de buena calidad.
Es importante
recalcar que los mejores resultados se obtienen de plantas sanas y
seleccionadas por sus especiales características, con al menos dos meses de
edad, y que no hayan sido refloradas. Las plantas hembras que han sido
inducidas a florar y después a revegetar producen menos esquejes y de peor
calidad, débiles y de lento enraizado.
También se puede
dar una degeneración si las plantas madre están infectadas por algún virus o
por alguna enfermedad u hongo. Seleccionar solo aquellas plantas o esquejes
sanos que muestren algunos de los rasgos antes mencionados para obtener a partir de estas progenitores idénticos.

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